No voy a convertirte en hongo
Entre llevar y traer a mi hijo del jardín, jugar con él, intentar que la casa no parezca un Jurrasic Park de juguetes, cocinar y el trabajo… lo último que quiero en mis momentos libres es aburrirme y convertirme en un hongo.
Como el de la foto.
Al contrario, busco en esos huequitos hacer cosas que me llenen, me ilusionen y me permitan conectar conmigo misma de una forma especial.
Y si esta conexión puede ser profunda pero rápida (que en un ratito el peque seguro despierta), mucho mejor.
Así que, cuando decidí empezar a enviar cartas gratuitas, pensé que tal vez te pasa como a mí.
Que no querés otra suscripción a una newsletter aburrida y dura, que para sacarle jugo tenés que dedicarle mucho tiempo, ese que no tenés.
Dejame contarte una cosa:
Cuando era chica solía escribir en mis cuadernos “cartas para mi yo del futuro”.
A veces le (me) contaba anécdotas de lo que me había pasado en la semana (algunas me daban tanta vergüenza que las escribía en código). Otras, escribía reflexiones sobre la vida que me habían surgido.
Cuando, años más tarde, encontraba una de estas cartas, corría a mi habitación, ilusionada, a leerla, para descubrir qué «tesoro» había dentro.
Me divertía con las anécdotas (incluso las más feas, tiempo después, tienen algo de gracioso).
Además, aprendía cosas (la distancia ayuda a ver lecciones de vida).
Y siempre tenía esa sensación de complicidad y conexión profunda conmigo.
Así que, cuando pensé en crear estas cartas gratuitas, pensé justo en hacer esto. Y no en los clásicos emails aburridos que con sólo leer el asunto (o el remitente) ya lo mandás a papelera.
¿Y si esta fuese una newsletter diferente,
una que sí te gustara leer?
¿Y si recibir una carta electrónica mía sí te hiciera ilusión?
¿Y si cada vez que abrieras la carta, encontraras algo de valioso dentro?
¿Y si te entretuvieras mientras aprendés herramientas sencillas para tomar las riedas de tu vida, mejorar tu bienestar emocional y tener relaciones sanas y efectivas?
Y todo esto, durante tu break de la mañana: convirtiéndolo en un momento de complicidad y conexión profunda con vos misma(o).
Al menos así pensé esta newsletter: para que la disfrutes tanto como una taza de chocolate caliente en un día frío de invierno.
Ojo: que a lo mejor ni te gusta el chocolate, ni te gustan mis mails.
Pero… ¿y si te gustaran de verdad? ¿Te imaginás?
¿Recibir un mail unas dos o tres veces a la semana, te hagan ilusión recibir y leer? Sería lindo, ¿no?
Querer hacer un alto en la mañana y saber que tenés un mail esperándote para reírte, o reflexionar… y conectar de forma consciente con vos y tu momento presente.
Lo mejor no es que lo que aprendés en ellas haga que tu día a día sea más lindo (que también).
Lo mejor es que te entretiene y, a veces, incluso divierte.
Y no te convierte en hongo en ningún momento.
Si querés probar, podés hacerlo acá abajo.
¿Y si al final ves que no te gustan?
Te das de baja, y ya está.
¿Y si sí?
Para salir de dudas, es acá:
QUIERO RECIBIR MIS CARTAS GRATUITAS
Mando cartas 2 o 3 días a la semana con reflexiones que te ayudan a desarrollar una mirada de la vida que te permite sentirte plena(o) y tomar las riendas de tu vida para direccionarla hacia donde tu corazón te dice que es. Todo esto desde la base del coaching y la escritura terapéutica, mezclándola con lo lúdico y los elfos. Imposible aburrirte.
En cada carta ofrezco mis productos y servicios. Si te cansás, siempre podés darte de baja en dos clics. Ah, tenés garantía absoluta que no te vas a convertir en hongo.
Mi nombre es Gisela, soy coach, y lo primero que quiero que sepas es que soy muy consciente que todos somos y aprendemos diferente. Y que no tengo todas las respuestas como el Libro Gordo de Petete.
Así que, tal vez, la forma en que trabajo a vos te resulta tan útil como un tablet a una manada de hipopótamos voladores.
Cuando hablamos de personas y su transformación hacia una vida plena, hay mil caminos posibles. Algunos te van a resonar más que otros.
Así que, te invito a que veas por vos mism@ y gratis, si esto es lo que estás necesitando:
Mi propuesta es sencilla:
Envío dos veces a la semana un breve, útil y entretenido mail con reflexiones y ejercicios para que vivas de forma amable tu proceso de transformación, mejores la calidad de tus relaciones y conectes con el poder que tenés para decidir cómo vivir tu vida.
Breve, porque no te lleva más de 3 o 5 minutos leerlo. Es el break ideal para la mañana.
Útil, porque vas a poder aplicarlo justo después de terminar de leerlo. No es la idea que teorices, sino que lo que leas y lo puedas incorporar en tu vida para que esta mejore.
Y entretenido, porque te cuento historias (a veces con elfos), uso el humor y soy capaz de hacer comparaciones tan absurdas como Alejandro Magno y un orangután escarbándose la nariz. Y tienen sentido.
Mando cartas 2 o 3 días a la semana con reflexiones que te ayudan a desarrollar una mirada de la vida que te permite sentirte plena(o) y tomar las riendas de tu vida para direccionarla hacia donde tu corazón te dice que es. Todo esto desde la base del coaching y la escritura terapéutica, mezclándola con lo lúdico y los elfos. Imposible aburrirte.
En cada carta ofrezco mis productos y servicios. Si te cansás, siempre podés darte de baja en dos clics. Ah, tenés garantía absoluta que no te vas a convertir en hongo.